App para entrenadores personales, hecha a tu manera de entrenar
Tus alumnos entran con tu marca, ven la rutina de la semana y registran su progreso. Tú dejas de repetir lo mismo por WhatsApp veinte veces al día.
«Necesito una aplicación donde entren mis alumnos, poder añadirles entrenamientos personalizados y llevar el seguimiento de cómo van.»
La mayoría de entrenadores acaba con el mismo montaje: las rutinas en una hoja de cálculo, el seguimiento en la cabeza y la comunicación repartida entre WhatsApp, notas de voz y capturas de pantalla. Funciona con cinco alumnos. Con veinticinco, se convierte en un trabajo administrativo que nadie te paga.
El problema no es la falta de aplicaciones de fitness: es que están hechas para el método de otro. Te obligan a encajar tus series, tus progresiones y tus excepciones en la plantilla que alguien decidió, y acabas peleándote con el software en vez de entrenar.
Lo que incluye
una herramienta así.
Ninguna de estas piezas es un módulo enlatado: se construyen sobre cómo trabajas tú, y solo las que necesitas.
Rutinas como tú las escribes
Tus bloques, tus progresiones, tus notas de técnica. Si trabajas con RIR, con porcentajes o con sensaciones, la herramienta lo refleja tal cual, sin adaptar tu método al programa.
Acceso privado para cada alumno
Entran con tu dominio y tu logotipo. Ven lo que les toca hoy, marcan las series y dejan anotado el peso movido o cómo se han sentido.
Seguimiento sin perseguir a nadie
De un vistazo ves quién va al día, quién lleva dos semanas sin aparecer y a quién le toca revisión. Sin abrir cuatro conversaciones para averiguarlo.
Conectado a lo que ya cobras
Si llevas los pagos con Stripe, con recibos o a mano, se integra donde ya trabajas en lugar de obligarte a cambiar de sistema.
Cuatro pasos,
sin sorpresas por el camino.
El mismo método en todos los proyectos: entender primero, enseñar el diseño antes de programar y acompañar el arranque.
Vemos cómo entrenas hoy
Dos horas mirando tus hojas, tus plantillas y tu forma de programar. Sin teoría.
Diseñamos las pantallas
Ves el flujo con tu marca antes de que escribamos una línea de código.
Lo construimos y lo probamos
Con tus rutinas reales y un par de alumnos de prueba, en servidor privado.
Entramos en marcha
Migramos a tus alumnos, les explicamos cómo entrar y te acompañamos las primeras semanas.
Lo que notas
a partir de la segunda semana.
No son promesas de catálogo: son los cambios concretos que busca este tipo de proyecto.
- Se acaban los mensajes de «¿qué toca hoy?»
- Cada alumno ve su progreso sin que tengas que enseñárselo
- Puedes llevar más gente sin trabajar más horas
- Tu marca en cada pantalla, no la de una app de terceros
Sobre este caso
en concreto.
¿Mis alumnos tienen que descargarse algo?
No hace falta. Entran desde el navegador del móvil con tu dominio y pueden añadirlo a la pantalla de inicio, con lo que se comporta como una app. Si en algún momento quieres una app nativa en las tiendas, se puede plantear aparte.
¿Puedo seguir usando mis plantillas de Excel?
Sí. En muchos proyectos las plantillas son justamente el punto de partida: reproducimos su lógica dentro de la herramienta y, si quieres, dejamos la exportación a Excel para que no pierdas la costumbre.
¿Qué pasa con los datos de salud de mis alumnos?
Se tratan como datos sensibles: entorno aislado, cifrado en tránsito y en reposo, y contrato de encargado de tratamiento firmado antes de tocar ningún dato real. Tú sigues siendo el responsable de esos datos.
¿Lo tuyo se parece pero no es exactamente esto? Cuéntanoslo y te decimos si encaja.
Pedir presupuestoOtras herramientas que construimos
Escaneo de tickets y facturas
El cliente manda la foto por WhatsApp. Se leen proveedor, base imponible e IVA, se valida y queda archivado en el trimestre que le toca. Sin teclear.
Ver el casoINMOBILIARIAGenerador de contratos
Rellenas una vez los datos de la operación y sale el contrato en PDF, con tus cláusulas y listo para firmar. Sin copiar y pegar entre tres documentos.
Ver el casoCLÍNICAS Y SERVICIOSAgenda y avisos automáticos
La cita se confirma sola dos días antes. Si el paciente no contesta, el hueco se libera para otro. Nadie tiene que acordarse de llamar.
Ver el caso